domingo 14 de septiembre de 2008

Sloterdijk y Lost


Soy una fanática de Lost. Estoy esperando con ansiedad que salgan los nuevos episodios y, como muchos fanáticos, elucubro teorías en mi mente sobre las situaciones que afectan a los protagonistas, lo que sucederá, lo que sucedió, lo que no sabemos, lo que no se ve, etc.
Hoy escribo sobre Lost en relación a una lectura iluminadora que tuve hace ya varios meses de un texto de filosofía de Peter Sloterdijk titulado Esferas III. Espumas. Esferología plural. Sí, es un nombre que suena pelacables y la teoría es bien particular. Pero creo que también fue particular mi relación entre este texto y Lost y aquí van mis pelacableadas personales:
Para Sloterdijk existe una teoría esferológica de la isla que deja de lado todas las relaciones con lo turístico y lo civilizado. En las islas es posible la existencia de mundos interiores que existen de manera plural a modo de archipiélago. Si recordamos en Lost acontece esta pluralidad reiteradamente: Jack se encontraba permanentemente con su padre una vez que llegó a la isla; Kate con su caballo; Hurley con su amigo del hospital psiquiátrico; Eko con el cuerpo de su hermano. Todos se encuentran juntos en un mismo lugar que aparentemente contiene todos los recuerdos, pero al mismo tiempo estos recuerdos son un duelo personal interior, que los personajes llevan en silencio. Se podría pensar que dentro de la isla de Lost hay muchas islas pequeñas representadas por las pequeñas historias de cada uno.
Asimismo, la isla “no es otra cosa que el sueño de los hombres” (Sloterdijk 238). Y los hombres serían la conciencia de la isla. En Lost los sueños se cumplen; Locke desde su llegada logra caminar y recupera aquello que había perdido en el ‘mundo’ exterior, pero son solo eso, pues para Locke este lugar es su destino y él se encarga de recordárnoslo desde los primeros episodios hasta los últimos que hemos tenido oportunidad de ver, en los que hemos visto escenas en las que otros personajes le señalan a Locke que su destino está relacionado con ser un cazador y un líder; Kate, por su parte, recupera en la isla su anhelada libertad; Sun queda embarazada, y Sawyer logra la venganza con la que había soñado desde que era niño. Para Sloterdijk “los humanos son seres que tienen algo que buscar en las islas” (237). Y lo que los personajes de Lost buscan es la realización de los sueños, aunque sea solo Locke el que vea esto de manera clara. Todos reconocen, sin embargo, que cualquier persona tiene derecho a comenzar de nuevo, y esto no es otra cosa que el gran sueño de todos los personajes de Lost, que, con sus historias personales, lo único que en verdad desean es cambiar sus vidas, salir de ese ‘otro’ mundo y empezar a vivir de manera diferente. Solterdijk señala: “La repetición de la vida en otro lugar muestra cuánto se entendió de la vida en su forma primera” (243).
“El aislamiento es lo que hace de la isla lo que es” (239). Y el aislamiento es un Derecho Humano que los personajes de Lost representan. En los episodios que hemos visto últimamente, Locke señala abiertamente que no quiere salir de la isla, porque en ese lugar tiene todo lo que desea. Y efectivamente la modernidad construye islas e invernaderos precisamente para aislar, para cercar los espacios. Si el hombre moderno comienza a crear estos espacios de aislamiento (porque los desea), ¿por qué, entonces, quienes están en una isla tienen tanta prisa y desespero por salir?
Las islas pueden interpretarse como prototipos de mundo en el mundo. Una menor escala de lo que sucede afuera en el mundo; en la isla de Lost podemos observar esto en el desarrollo normal de la trama, pero existe otro rasgo de gran relevancia en este otro ‘mundo’ y es que en la isla existe un resguardo, una manera de mantener segura y naturalmente la separación entre el ‘mundo’ de afuera y la isla. El mar que rodea a la isla la cierra frente a este mundo externo del que los personajes se han separado abruptamente. Esta idea de resguardo se ve patentemente en los últimos episodios, en los que los personajes que salen de la isla mienten sobre ella diciendo que nunca han estado ahí, con el objetivo de proteger a quienes sí se quedaron.
Lost es una isla absoluta. Según Sloterdijk, las islas absolutas son aquellas que están extremamente clausuradas y no tienen costa alguna. Es decir, el resguardo es absoluto; parece incluso violento para los habitantes de la isla, pues en Lost es precisamente este carácter absoluto el que permite que la isla no sea encontrada, lo que al comienzo es una maldición; ya en los últimos episodios es lo que personajes como Locke desean: no ser encontrados.
En esta isla absoluta, para existir se necesita la ayuda de donantes técnicos que sostengan la vida frente a este aislamiento e insularidad extrema. Aquí entra lo que conocemos en Lost como DHARMA, que proporciona protección, alimento, vida. Porque la isla les entrega absolutamente todo lo que necesitan.
Finalmente, sabemos que en Lost uno de los máximos misterios (dentro de todos los misterios que crecen cada vez más) es el de la maternidad. Las mujeres que se embarazan en la isla mueren y aquellas que llegan embarazadas pueden tener al bebé, pero éstos son raptados con premura por parte de los habitantes originales de la isla. Sloterdijk plantea la existencia del uterotopo como incubadoras en el mundo y señala: “el lugar tiene un secreto (…) es aconsejable prestar atención a presencias femeninas, si se quiere comprender cómo llega a formarse el enclave. Parece que el secreto de la isla es secreto de espacio y secreto de mujer a la vez.” (297). Con un ojo fijo en las mujeres de Lost, pronto sabremos si la teoría esferológica tenía o no relaciones con una de las series de TV más vistas de este último tiempo.

EL TEXTO ORIGINAL FUE PUBLICADO POR MI EN ELOJODELABURBUJA.COM

viernes 9 de mayo de 2008

Una recomendación




“Horror by definition is the emotion of pure revulsion. Terror of the same standard, is that fearful anticipation” (D.A).
Un día cualquiera me llamó la Leslie para invitarme a ver una película, como era de terror acepté de inmediato. Sin saber de quien era la película ni de que se trataba entramos a la sala (gratis). La película se llamaba “Deep red” o “Rojo Profundo” (1975) y es de un italiano llamado Darío Argento.
Nos sentamos en las butacas y empezó la película. Una música de esa de niños, de esa que te da nervio no sabes por qué. Un efecto como el que utiliza W. Craven en “Pesadilla” cuando hace a los niños cantar esa tétrica melodía del “un, dos viene por ti”. Algo así, pero hecho mucho antes. La melodía infantil y a la vez terrorífica era interrumpida por un primer plano de unos zapatos de niño que luego se veían acompañados (siempre en primer plano) de un cuchillo ensangrentado. Este es el inicio de la película y creo que podemos coincidir en que si una película empieza así uno ya puede acomodarse en su asiento y estar seguro de que disfrutará de una buena película de terror.
Una marcada influencia de Hitchcock recorre toda la película que está llena de asesinatos desde el comienzo al fin, líneas claras de esto las veo en la escena del ataque a la mujer escritora por parte de un pájaro (“Los pájaros” (1963 )), o también en cierta extraña figura materna presente en el filme y que propicia ciertas ambigüedades sexuales (“Psicosis” (1960)). Argento en esta película desea mostrarlo todo, las escenas de violencia son completas y claras. “Rojo profundo” es una de esas películas que te obliga a cerrar los ojos en algunos momentos cuando ya no das más del gore en escena y te obliga también a reírte a carcajadas del mismo gore. Aunque no podría decir que esta es una película gore, sí tiene bastantes elementos de influencia de este género. Al mismo tiempo es clara la influencia de este tipo de películas en creaciones posteriores de asesinos en serie como “Halloween”, o la misma “Pesadilla” que a su vez influencian una serie de sagas de terror juvenil como “Scream”, “Se que lo que hicieron el verano pasado” entre otras varias malas replicas. Además de lo terrorífico de la película, tiene una historia muy thrilling (género giallo en Italia) que te mantiene interesado y activo en tu posición de espectador. El tratamiento de la infancia pervertida es muy potente y abordado desde diferentes contrapuntos, como para preguntarse si acaso la raíz del terror nace precisamente en esa época anterior por la que todos pasamos y la cual muchas veces ha producido nuestros peores fantasmas...sí, es conveniente leer a Freud para estos temas.
Hay varios sitios interesantes sobre este director en internet (si lo leen en wikipedia por favor lean la versión en inglés porque la de español está medio chanta) y no me interesa aquí hacer un ensayo extenso ni profundo, solo recomendarlo. No solo recomiendo la película, sino que también visitar el Centro Cultural Palacio La Moneda (CCPLM), que te permite ver exposiciones por un precio muy muy módico (300 estudiantes y 600 general) y que exhibe películas muchas veces de manera gratuita.

jueves 31 de enero de 2008

Ética. Sobre la liberación de los primates de la UC




Hace unos días la Pontificia Universidad Católica de Chile liberó a los primates que mantenía encerrados y sometidos a experimentación por casi 20 años. Mi postura frente a la experimentación animal es de un profundo desprecio por aquellas prácticas que en nombre de la ‘ciencia’ torturan animales en pro de información para el beneficio humano. Al parecer, subyace a la experimentación animal, una idea que coloca a los animales como seres inferiores al humano. Más allá de las creencias personales sobre el sentir de los animales, lo cierto es que estos sienten dolor físico y esto es innegable.
La noticia sobre el fin del bioterio apareció en la página web oficial de la Universidad. En ella se señalaban varios aspectos que me produjeron sorpresa y molestia y frente a los cuales me gustaría exponer mi opinión, ya que en la noticia presentada no existía ninguna voz disidente a la experimentación animal, asimismo se omitieron las luchas y funas permanentes de organizaciones pro liberación animal en Chile, desarrolladas precisamente fuera de la Casa Central de la Cato.
Se señala en la noticia que dentro de los descubrimientos que permitió la experimentación con primates, se encuentra uno “sobre la toxicología del cobre y los procesos que se ven afectados con la exposición del metal”( Fuente UC). Frente a esta información me surge inmediatamente la imagen torturada del animal que ha debido llevar en su cuerpo aquellas marcas que reaccionan frente al metal. Imagen que por cierto no tiene ni la más mínima presencia en la noticia presentada. El cuerpo afectado no es un cuerpo doliente, deja de ser un cuerpo que sufre para presentarse como un cuerpo que entrega fría y calculada información. Me pregunto entonces sobre la ética, sobre el trato ético que los animales merecen, como seres con los que convivimos cotidianamente. Me pregunto también en dónde queda el respeto a la vida que dicha casa de estudios se preocupa por promulgar, sobre todo cuando se señalan ejemplos de ‘avances científicos’ (y retrocesos éticos agrego yo) como este: “Actualmente, se utilizan animales transgénicos, particularmente ratones modificados genéticamente que presentan alteraciones tanto moleculares como funcionales, y que son modelos atractivos para entender ciertas patologías” (Fuente UC). Creo que el respeto a la vida con el que se llenan la boca se vuelve demasiado selectivo, pues solo parece referirse a humanos y dentro de ellos específicamente al caso de los abortos. Si ellos justifican la experimentación animal y con ello la pérdida de respeto al cuerpo y a la existencia de ciertos animales en pro de entender patologías que potencialmente salven la vida de personas, asimismo deberían justificar el aborto, pues la legalidad de este, por ejemplo, permitiría salvar la vida de muchas mujeres que se arriesgan frente a la depresión y desespero de un embarazo no deseado.
Se señala también en la noticia que los primates fueron trasladados a Inglaterra a un centro de rehabilitación. Y claro, nuevamente la nota no se detiene en el por qué los animales necesitan rehabilitarse y lo trágico que resulta que la enfermedad que deben superar es la que el ser humano le ha inflingido. El traslado a este centro, se describe como un regalo, una buena consideración que la Facultad de Ciencias Biológicas ha tenido para con los primates. Y para concluir la noticia, se señala lo bueno de los cuidados que los primates tuvieron en la UC: “los animales tienen cuidados especiales, con veterinarios permanentes y un equipo de personas que se preocupa de la calidad de la comida y del balance nutricional que los animales requieren” (Fuente UC). Como si la ética hacia los animales consistiese solo en mantenerlos alimentados, como si el abuso de sus cuerpos no fuese suficiente crimen.

miércoles 23 de enero de 2008

Enojona y criticona II: SANTIAGO A MIL




Ya he mencionado que hay días en que me molesto mucho por situaciones que suceden. El viernes fue uno de estos días y la verdad es que aún estoy molesta, muy molesta, así que mis palabras salen desde lo más sulfurado de mi ser.
Había revisado la cartelera del Festival Santiago a Mil hace varios días atrás y tenía programada mis visitas a los diferentes eventos que me interesaron. Uno de estos eventos es la obra ‘Sin sangre’, obra que también quise ver cuando se presentó en el teatro UC a un precio que me pareció desproporcionado. En ese momento también emergió la enojona criticona que llevo dentro y desistí de ir a entregar mi dinero a aquellos ‘artistas’ (las comillas tienen que ver con la dificultad que se me produce al pensar que pueda existir un artista que no sienta, trabaje, piense en una función social mediante su trabajo...dicha función social para mi queda anulada con precios tan altos como los que se pedía para el público general). Ahora pensé en ceder mi postura sobre no ir a ver la obra y vi que los precios esta vez sí consideraban una entrada de estudiantes y tercera edad...que considero también cara para ser un festival especial de teatro (8 mil general y 5 mil estudiantes). Quiero aclarar que lo que me molesta del precio es lo elitista que se vuelve una vez más la cultura, no justifico bajo ningún punto de vista que los artistas deban ganar poco dinero...por favor, eso no. Mi molestia es en contra de la organización misma del festival....y sí, también en contra de lo careros que se vuelven algunos actores...pero ese es un tema que da para otro escrito molesto...me quedaré con Santiago a Mil.
Bueno, entré a la página web donde venden tickets para ver la obra. Sorpresa!! Solo se pueden comprar tickets de entrada general, el sistema no muestra otro valor. Me siento estafada, engañada. Sí, es probable que vendan las entradas de estudiantes solo en la boletería lo que puede significar no encontrar boletos cuando llegue. Mal. Por qué existen trabas de ese tipo para ir al teatro en el marco de un Festival de Teatro tan importante??
Me he dado cuenta de que muchas personas piensan que Santiago a Mil es un programa teatral que presenta obras que uno puede ver pagando ‘mil’. En efecto, el nombre que lleva el festival es algo irónico considerando lo elevado de los precios de las obras en general. La probable respuesta que pueden generar quienes organizan el festival es que sí existen eventos gratuitos y es en este punto en el que me quiero detener.
Había organizado entre mis planes ir a ver Goran Bregovic al Parque Araucano el día domingo (función gratuita). El día viernes, viendo las noticias mostraron la fiesta gitana en Cartagena y el periodista señala que las funciones son gratuitas, que el día sábado está en La Bandera y el domingo en Las Condes, pero que para esa última presentación se requiere llevar una invitación y que están absolutamente agotadas. Sí, me emputecí con toda la rabia que uno pueda tener acumulada en contra del clasismo. En primer lugar, esa información de las invitaciones no está en la página web oficial del Festival, página que vengo revisando hace mucho tiempo. En segundo lugar, por qué solo en Las Condes se entrega invitación y en los otros dos lugares la entrada es absolutamente liberada?? Acaso la enorme diferencia social entre los lugares escogidos son la respuesta??? Porque con liberada no me refiero a que sea solo gratuita, pues en la entrada liberada confluye, además de la ausencia de precio, la ausencia de restricciones para asistir. Me parece que este tema de la ‘invitación’ es un gesto de clasismo atroz y añejo, probablemente las autoridades del tema hablen de organización y quizás que mierda más, lo cierto es que me obligan a mi a no ir a su preciado recinto y a asistir a donde me corresponde, a mi y a quienes no tenemos su invitación: a La Bandera, al lugar de la clase media para abajo. Ese papel adquiere un poder tan relevante a nivel simbólico para la diferencia social que se traduce en un límite violento, en un muro, como del que siempre se habla: de Plaza Italia pa’ rriba, de Plaza Italia pa’bajo.
He asistido a otros eventos gratuitos sin ese ridículo papel que te autoriza por sobre otras personas a ingresar a ver algún show. Cuando he asistido a estos eventos las puertas se cierran cuando el lugar está lleno, no cuando se ha decidido a quienes invitar y a quienes no.
Información agregada posteriormente: El día de la presentación, con Alonso llamamos para ver si efectivamente se requería una invitación para ingresar al evento. La confundida operadora dijo: “sí es con invitación, pero dejarán entrar a quienes no lleven invitación”. Alonso entonces le dice “ahh entonces la invitación da lo mismo” y ella dubitativa le dice “mmm no, es con invitación, pero pueden entrar si no la traen”. Ya a esas alturas no me dieron ganas de ir, además me arriesgaba a llegar allá y que la confusa información estuviese errada y quedarme fuera. Si la invitación no era requisito para entrar, por qué demonios la entregan y dicen que ya están agotadas y nada se puede hacer, por qué la operadora señala que se debe llevar una entrada pero si no igual pasas. Con Alonso concluimos nuevamente que existía un clasismo, un deseo por hacer de ese show en específico, en ese lugar específico, algo más “exclusivo”, diferente, que pese al ser gratuito, tuviese cierta traba.
Queda abierto el cuestionamiento sobre los lugares en los que este evento gratuito se presentó. No será algo extremo pasar de La Bandera a Las Condes??? algo en Santiago Centro no estaría nada mal para realizar un concierto para todos, pero no, al parecer la idea es mantener las diferencias sociales incluso en eventos públicos.

miércoles 9 de enero de 2008

MIGA

desprender los colores requiere esfuerzo.

la línea perpetra la virginidad del papel
Miguel y sus migas se extienden
sobre el mantel, la sien.
en la tabla rasa una ostia mal consagrada
el padre y su pan de unidad
desdibujar
borrar
olvidar


carne y platos rotos
la sangre que me compone no responde aún.

el pan deforme
caído
salivado.

guíame con tus migas
atravesando el trazo de mi territorio
Pulgara purgará hasta que lo encuentre.

domingo 6 de enero de 2008

Experimento



Camina por los pasillos de la casa y sin saberlo la presencia de unos ojos ajenos la perturba. Sobre las escaleras el par de bolitas siguen atentas el paso descuidado de la niña, quien solo alcanza a percibir una extraña sensación, sentirse observada en la soledad de su hogar. Pasos, paseos, de un lado a otro y el encuentro. Los ojos de ambos se clavan estáticos. Un grito ahogado ante la presencia inesperada del huésped indeseado. Huyen en diferentes direcciones de la casa.
Han pasado días, “no hay por qué preocuparse” dicen todos en la casa. Pero dentro de ella, la niña sabe que no es así, que siempre ha sido objeto de aquella indeseada presencia. Siempre que había estado cerca de aquellos invasores, estos la buscaban, la seguían, la acosaban hasta que lograban estar junto a ella, como si se alimentaran del rechazo que la niña sentía hacia ellos. Durante esos días el sueño fue intranquilo y comenzó a desarrollarse la enfermedad que siempre aparecía cuando era rodeada por ellos, pero la presencia de estos cuerpos deformemente alargados y diseñados para saltar de un lado a otro parecía ser solo un holograma mental, enfermizo si se desea. Despertaba en las mañanas y veía las patas peludas atravesar por el frente de su habitación, al decidirse a mirar ya no había nada. Las imágenes se diluían con mucha facilidad y la niña dudaba de sus ojos, de lo que veía, de lo que inventaba.
Es de noche. Abre los ojos. La sensación otra vez. La miran. De dónde. Miedo. Mira al techo, aferrada a la ropa de cama la estruja para aliviar el sueño. Sin saber aún si está dormida o despierta se sienta en un arrebato de confianza y valentía. Ahí está. El cuerpo extendido y peludo del animal. Puede sentir sus garras romper la alfombra de su habitación mientras sus pasos se dirigen directo a ella. Ve el ardor en los ojos de quien la amenaza, son lo único que ilumina la oscuridad del lugar. El grito ahogado otra vez. Pero esta vez lo intenta y lo intenta hasta que logra salir, como una llave de agua que pasa de gotas al aullido del chorro. Grita. Grita. Su hermano entra a la habitación en el momento preciso en que el animal está dispuesto a atacar, al verse expuesto a la luz salta hacia la ventana (que la niña había cerrado cuidadosamente para evitar que el mismo animal ingresara), se golpea varias veces hasta que decide huir por otro lado, después de varios intentos fallidos sale de la casa.
“No volverá, si se asustó más que tú”.
Pasan más días y pese al desesperante calor de las noches, ella mantiene las ventanas cerradas para que los invasores no vuelvan, pero la enfermedad que le provocan sigue ahí, afectando su cuerpo día tras día, como si nunca hubiesen salido de su casa. Es más, la niña ha despertado dos días con rasguños en diversas partes de sus brazos, heridas que ella asegura se ha hecho mientras dormía.
Cierra el computador, no quiere seguir escribiendo sobre el miedo que le provocó aquel animal esa noche y las sensaciones extrañas que ha tenido últimamente. Mientras escribía la historia observaba permanentemente la ventana, esperando que nada entrara por ahí. Pero solo la noche anterior, cuando afortunadamente no se encontraba en su casa, su hermana había sido perturbada por la presencia del mismo animal a pasos de su cama en una situación muy similar a la vivida por ella días atrás. No sabe qué es lo que sucede con ellos, con esos seres peludos y malolientes que insisten en ingresar a su casa y tomársela, como narrara Cortázar en uno de sus relatos: la pérdida del espacio propio parece inminente.

domingo 16 de diciembre de 2007

The truth is out there

Hace unos diez años irrumpió en la pantalla un programa llamado X Files. Quienes para esa época lo podíamos ver por el cable en la cadena de televisión norteamericana FOX (como el nombre de pila del protagonista de la serie en cuestión), éramos muy afortunados ya que el show solo llegó a Chile bajo el nombre de “Los archivos secretos X” varios años después con esas horribles voces que suelen utilizar para traducir los programas extranjeros. El tema musical que inicia el show es muy característico y retrae inmediatamente aquellos recuerdos de los 90’, lejos uno de los temas de culto dentro de la historia de las series de televisión norteamericana.
Basado en las historias de Fox Mulder y Dana Scully, ambos agentes del FBI, los X files cuentan hechos paranormales de todo tipo, dentro de los cuales se incluyen experiencias cercanas con extraterrestres que, según Mulder, han estado en contacto con los humanos desde hace años y que el gobierno norteamericano, bajo una conspiración enorme, ha intentado ocultar.
La dupla de agentes realiza una interesante pareja. Por un lado, Mulder personifica el lado del que cree fielmente en lo paranormal, a partir de la experiencia de abducción de su hermana de la que él fue testigo cuando era pequeño. Por otro lado, Scully personifica a la científica que busca respuestas comprobables y que está siempre en duda. Ambas atribuciones son especialmente interesantes, en tanto el rol de la ciencia siempre había sido cargado por el hombre (que personificaba el conocimiento ‘duro’). En el caso de los X Files, es la mujer la que le entrega la parte ‘científica’ a la serie y es el hombre quien resulta entregar el ‘instinto’ y la creencia en lo ‘sobrenatural’. Invirtiendo los roles típicamente asignados, según las teorías de los Estudios de Género, en literatura, cine y demás series televisivas.
El espectador se sorprende constantemente y varía su identificación entre Mulder y Scully, a veces cuestiona y a veces solo cree. Una de las frases más recordadas de la serie es aquella grabada en un poster que Mulder mantiene en su oficina y que dice: “I want to believe” (Quiero creer), en donde se ejemplifica la fe que mantiene su personaje en eventos paranormales que le darían sentido a su vida y explicarían toda su historia personal. En ese querer creer, que puede expresarse en todo lo oculto de lo que muchas veces se tiene pruebas vagas, puede leerse a Dios, a una psíquica, un milagro, la vida extraterrestre o cualquier evento en nuestras vidas que nos produzca este vaivén entre un sí y un no dudoso. Se busca encontrar respuestas, la verdad sobre la vida, sobre nuestra existencia, preguntas que giran siempre en torno a cada ser y que muchos filósofos han intentado responder. Así, la filosofía de los X files, se ve en otra de las frases típicas de la serie: “The truth is out there” (La verdad está ahí afuera), hay que salir a buscarla, como lo hace Mulder todos los días, mostrándole al espectador lo que quiere ver. Aquellos fenómenos ocultos, en los que se cree a escondidas, o en los que no se cree, pero presentan dudas. Aquellos que en la tranquilidad de la ficción, pueden ocurrir y mostrarse como los más atroces dentro de nuestra pantalla.
Pantalla que le permite a Chris Carter escribir sobre conspiraciones sobre el poderoso gobierno estadounidense, desde cadenas televisivas de la misma nacionalidad. Bajo efectos de maquillaje que muchas veces eran bastante malos, las historias producidas por Chris Carter, entregan en los años 90’ una mirada escéptica sobre el gobierno norteamericano y un elevado grado de realidad a los eventos paranormales que se exhiben. Cabe destacar acá el riego que corren creadores como Carter exponiendo un guión subversivo frente a su gobierno, resistencia que en Chile por ejemplo, estamos lejos de observar. La calidad de las series de televisión en Chile, sabemos que es bastante alejada de la realidad gringa, pero no solo por la diferencia de inversión monetaria que podría justificar la diferencia de efectos especiales o de edición, sino que por sobre todo, por la diferencia en los guiones. Temas paranormales en Chile han sido abordados por series como “El día menos pensado” o programas de ese tipo que no tienen nada de experimentación y son más bien arcaicos con un narrador en off bien mal utilizado. Carter experimenta con episodios en blanco y negro, con narraciones desde el punto de vista de Scully y luego de Mulder, con episodios que repiten solo una secuencia muchas veces. En suma, creaciones experimentales que van mucho más allá del dinero que se pueda invertir, tienen que ver con la creatividad de cada guionista y con creer (I want to believe) que los programas masivos también pueden ser de buena calidad.
El show se convirtió en uno de aquellos que, a mi juicio, never jumped the shark, que en términos gringos explica lo que en buen chileno serían esos programas que nunca guatiaron.

http://www.youtube.com/watch?v=1ucaYp0ZK4Q

domingo 14 de octubre de 2007

Femicidios y televisión




“It don’t make me happy this mantrolling”
Sinead Oconnor en “No man’s woman”

Escuchaba a uno de esos ‘rostros’ de televisión comentar que le molestaba que separaran los femicidios de los homicidios porque en el fondo los primeros eran parte de los segundos y que encontraba injusta la delimitación de género ya que para los hombres no existía tal diferenciación.
Reconociendo que nunca pesqué mucho mis clases de latín ni las de gramática en general, percibo que homicidio viene de homo que no es otra cosa que ‘hombre’ y que la generalización de la palabra hacia los asesinatos también de mujeres tiene como explicación el terrible uso de la palabra ‘hombre’ para denominar a la humanidad. Pero creo que no es solo en su planteamiento retórico que me parece este señor está errado, sino que también en las creencias que subyacen a lo que señala. La afirmación que él realiza revela que él no percibe las diferencias que van más allá de lo obvio, no se da cuenta que asesinar a una mujer o a un hombre en nuestra sociedad no es diferente solo por la diferencia de órganos sexuales, sino por las conductas discriminadoras y muchas veces machistas que están detrás de los femicidios, que según he estado leyendo deberían ser uxorcidios (asesinato de la esposa), ya que el otro se refiere a mujeres en general.
OK. Me han repetido hasta el cansancio que no debería ver televisión porque es evidente que me encontraré con gente así, que no parece pensar nada antes de abrir la boca y repetir discursos preformulados. En efecto, Bourdieu en su libro Sobre la televisión, señala que es ahí mismo donde radica lo vacío del medio, en que sus ‘rostros’ respondan a prototipos del burgués medio con valores e ideas que solo son discursos ya formulados con anterioridad. Pese a todas las discrepancias que pueda tener con Bourdieu creo que es eso lo que sucede cuando animadores afirman cosas así, sin hacerse cargo de la responsabilidad que tienen en los medios.
Como también señala Bourdieu me parece que sí hay que ver televisión para poder hablar de ella y ojalá mostrar, aunque sea un poco, la relevancia del medio que estas últimas semanas ha festinado con los femicidios o los intentos de. La televisión para mí, sigue siendo un conducto irresponsable por donde pasa la información de manera manipulada y claramente vacía. En este juego caen incluso periodistas que uno considera serios o que por lo menos se escapan a la media (cosa no tan difícil si consideramos la pésima calidad (generalizando) de los ‘profesionales’ en televisión).
Los femicidios no son un tema actual, es algo que sucede trágicamente desde hace mucho tiempo y que los medios no habían asumido como relevante para ocupar sus portadas o sus noticiarios. No me parece negativo que lo hagan ahora (más vale tarde que nunca), pero sí me parece a lo menos sospechoso (cortinas de humo para no abordar otros temas por ejemplo). Lo que de verdad me molesta es que solo se informe de los asesinatos o de la violencia en contra de las mujeres y que no se tome un partido radical.
“Otro femicidio en Santiago, es el número 40. los vecinos dicen que siempre la golpeaba pese a que tenía medidas cautelares”. Y después de esto viene otra noticia, no permitiendo que se condenen dichos asesinatos, solo se entrega la información de lo que sucedió y se suma otra víctima a una lista que parece ser un top algo que carece de relevancia. Si la noticia es dicha, debería ir acompañada de la crítica inmediata y de la toma de postura correspondiente por parte de cada medio, sobre todo en temas tan trascendentales. Esta resta de relevancia al tema (pese a lo repetido de la noticia últimamente en los medios) se observa claramente con el comentario que citaba al inicio. En donde ya no es solo la actitud irresponsable lo que me desespera, sino que por sobre todo, el amarillismo frente al tema, como si este no fuese un tema político, como si la política se viera solo en comentarios sobre Pinochet (a favor o en contra), y no en la cotidianeidad, cuando de verdad es necesario tomar posturas y hacerse cargo del lugar que se ocupa y del discurso que se quiere entregar.

domingo 2 de septiembre de 2007

Imagen mapuche




Dentro de los elementos que ayudan a conformar una identidad mapuche, destaca la representación de estos, la imagen que no solo se entrega dentro de Chile, sino que es la que se difunde también para el resto del mundo.
Las primeras representaciones del mapuche instalan inmediatamente un estereotipo del mundo indígena. La sociedad global desconoce al mapuche y solo lo reconoce desde la lejanía de una foto u otro tipo de imagen. Por ello, resulta tan relevante la manipulación que se realiza con éstas, por ejemplo, llenando las imágenes de ideas personales, tal es el caso de fray Diego de Ocaña, quien representa al indígena con atuendos verdaderamente romanos, alejados de la realidad e infestados de imágenes personales. Estas representaciones, contaminan una correcta idea de identidad, pues se hacen desde la diferencia, desde la no identificación. Estas imágenes no solo influencian a los chilenos que no se sienten representados por los mapuches, sino que además a los europeos que recibían esta información, produciendo una imagen alterada de lo ‘real’. Lo mismo ocurre con Claudio Gay, quien envía información sobre lo que ve, para que otro, que no reconoce el territorio chileno ni menos al mapuche, represente lo que Gay le envía. Si bien los ejemplos citados son bastante antiguos, existe una constante actualización errónea de las imágenes mapuche. En este sentido, se explica que “Fotografiar personas es violarlas, pues se les ve como jamás se ven a sí mismas” (24, “En la caverna platónica”). Para quienes observan al mapuche desde fuera, es decir, la sociedad global. La representación de éste se resume a una mera cita, como se señala en el texto de Alvarado.
En la actualidad, muchas veces con fines de venta o publicidad, se alteran ciertos rasgos de la cultura, como lo es el uso indiscriminado de joyas, que no son por cierto, de uso cotidiano ni mucho menos global. Las joyas son marca de jerarquía, dependiendo de la joya es quién se es y dónde se está dentro del grupo mapuche. Pero la fotografía por ejemplo, ha contribuido a crear una imagen del mapuche en que todas las mujeres usan muchas joyas de plata, a la vez que las mismas joyas pasan de una a otra sin mediar caracteres jerárquicos de por medio. Así el fotógrafo altera sin preocupaciones la realidad de la cultura.
Muchas veces fue el mismo mapuche el que se prestó para tal ideario, para tal imagen diferente a lo que se es en verdad. Lo mismo ocurre con la ‘pose’ que el mapuche adopta en ciertas fotografías, gestos que el mapuche asume por orden directa del fotógrafo y que están lejos de ser naturales. Dicha pose, estaba por cierto, enfocada a una mayor idea de lo exótico, de lo diferente, muchas veces, una cara de seriedad y violencia en los hombres, respondiendo al estereotipo del guerrero mapuche que se ha querido instaurar.
Un aspecto relevante dentro de la configuración de identidad mapuche, se relaciona con el carácter anónimo de los fotografiados o retratados. Aspecto reconocido por Alvarado en su texto “Pose y montaje en la fotografía mapuche”, como una dislocación esencial. El retrato de ciudad siempre dejaba claro quién era el retratado, muchas veces cuál era su labor o su nivel social. En el caso de los retratos a mapuches nada de esto ocurre, manteniendo un vivo anonimato de cada uno, “ignoramos sus nombres, su lugar de origen, su rol dentro de la comunidad” (21). A la vez que muchas veces se repiten los mismo rostros en diferentes escenas. El mapuche se transforma en el sin nombre, pues no se desea mostrar una individualidad, sino una totalidad. Esta forma de representar al mapuche anónimo, producen que la sociedad también los perciba así, como un grupo, una masa en conjunto bajo el título ‘mapuche’, pero que carece de personalidad propia.
La imagen, como medio relevante de conformación de una identidad étnica tiene, según creo, dos vertientes. En primer lugar una valoración que considero negativa, en tanto lo ‘étnico’ siempre deba tener cierta carga exótica, exuberante, exagerada, muchas veces falsa. En segundo lugar, la valoración que considero positiva, en tanto, permite una suerte de regresión, un “ritornello” como se le denomina en el texto de Alvarado. La imagen permite que el mapuche siempre esté ahí, trascendiendo al tiempo y al silencio, avivando nuestra nostalgia y creando magia. Es allí donde encuentro su validez, más allá de la ‘correcta’ representación que, como ya he dicho, deja mucho que desear.

miércoles 29 de agosto de 2007

SQP



Lo que hace SQP es borrar los límites de lo privado y lo público establecidos hace siglos por los antiguos griegos. Lo privado, lo que tiene prohibición de mostrarse para mantener cierto decoro, es ahora desplazado hacia un lugar de exhibicionismo. Mostrar, pero no solo mostrar, sino que mostrar en exceso, mostrar de manera exagerada, eso es exhibicionismo y eso es, al parecer, farándula. Siguiendo el mismo estilo de lo kitsch que estudiamos diariamente y que aplicamos como teoría a alguna novela o película en clases; la farándula se perfila como una manifestación cotidiana y no menos artística de tal recurso estilístico.
En este mostrar sin decoro, sin vergüenza, lo que hace la farándula no solo es responder a un deseo voyerista del espectador demostrado por el alto rating, sino que además instaura abiertamente que, como programa de entretención, carece de otras pretensiones. La farándula parece reconocer lo que es y lo que muestra, al contrario de otros programas televisivos que no son menos espectáculo, pero que tienen cierto estigma quizás autoimpuesto de ‘seriedad’.
¿No es acaso exhibir lo que hace Contacto cuando denuncia ciertas ilegalidades y graba de manera oculta los ilícitos? Comprendo la diferencia de forma, pero en ambos casos lo que se percibe como “erróneo” es juzgado por el espectador a partir de una base moral, lo que produce que en tanto fondo, ambas muestras televisivas invadan la privacidad del otro.
La cámara se inmiscuye en el comportamiento del otro, sin limitar si lo que hace este otro es robar o engañar a su pareja con algún modelo del medio. La división entre ambos “delitos” claramente es legal. Sin embargo, el juicio ético que se establece desde el hogar, es el mismo. Al parecer, necesitamos ver los errores del otro, criticar la ética y moral de otro para reivindicar y autoafianzar nuestra propia formación.
Lo que hace la farándula no es tan negativo si pensamos que una posible extensión de ésta permita denunciar delitos de políticos corruptos por ejemplo, que es una nueva manera de inmiscuirse en la vida privada del otro. Pero esta vez, en directo beneficio de nosotros mismos. Ya señaló una vez Pamela Jiles que la farándula había aprendido mucho de la política y su comentario no puede parecerme más apropiado, pues es de ese tipo de espectáculo humano, aquel que dan los políticos día a día, que la televisión ha desarrollado una fórmula inteligentísima de replicarlo a un nivel en el que los ‘delitos’ cometidos no nos afecten directamente, si no es solo por el juicio que podamos emitir de ello. Leyendo hace poco un libro, el autor (Sloterdijk) señala: “lo que más tarde se llamará política solo es, en principio, una forma cultural de hablar en voz alta” (297). El político siempre es ruidoso, siempre habla o está rodeado de escándalos. Lo mismo que la farándula, que grita a los cuatro vientos los rumores que se escuchan. El “dicen” adquiere un rol vital, ahora abalado por el periodista que profesionaliza el “hablar en voz alta”. Todo se transforma en un sonoro, que es a la vez parte del desplazamiento a lo público.
A mi juicio ver farándula no tiene ningún dejo necesario de vacuidad. La mayoría de las veces aquella crítica proviene de ambientes elitistas universitarios, que en un afán ‘paternalista’ defienden la idea de una televisión de mejor calidad. Me parece extraño reducir la televisión solo a un circuito cerrado y elitista como al que ya pertenecemos. No es justo que se transmitan a toda hora multiplicaciones de “La belleza de pensar”, pues eso no es variedad, ni mucho menos, responde a los intereses televisivos y culturales de una sociedad ¿no es acaso la televisión un lugar perfecto de pluralidades?
Para mí, lo interesante es siempre ver el mundo con ojos críticos y creo que es ahí donde está el error (y me tomo la libertad de llamarlo error) de quienes no logran ver en la televisión un campo muy amplio de crítica social.